Dolor Mioemocional
Volver al blogdolor lumbar

Dolor Mioemocional

Dolor Mioemocional

Cuando una persona siente dolor, lo primero que piensa es que algo en su cuerpo está dañado. Un músculo, una articulación, un nervio o un ligamento parecen ser los responsables. Y muchas veces es así. Sin embargo, no siempre encontramos una lesión que explique por completo el dolor que la persona siente.

A lo largo de mi experiencia atendiendo pacientes con dolor musculoesquelético, he visto una situación que se repite con frecuencia: personas que ya recibieron medicamentos, fisioterapia, infiltraciones o incluso cirugías, pero el dolor continúa. En muchos casos los exámenes muestran que todo está bien o que la lesión ya sanó, pero el dolor sigue presente.

Entonces surge una pregunta importante:

¿Por qué sigo sintiendo dolor si aparentemente mi cuerpo ya está recuperado?

La respuesta es que el dolor no depende únicamente de los tejidos. Nuestro cerebro, nuestras emociones y la forma en que vivimos las experiencias también influyen en cómo sentimos el dolor.

El estrés constante, la ansiedad, la preocupación, los problemas familiares, la presión laboral, el miedo, la tristeza o una pérdida importante pueden hacer que el cuerpo permanezca en un estado de alerta permanente. Cuando esto ocurre, los músculos aumentan su tensión, el sistema nervioso se vuelve más sensible y aparecen dolores que muchas veces no tienen una causa mecánica evidente.

Esto no significa que el dolor sea imaginario. El dolor es completamente real. Lo que cambia es el origen que lo mantiene.

A este tipo de dolor lo llamo Dolor Mioemocional.

El Dolor Mioemocional es aquel que se manifiesta en músculos, tendones o articulaciones, pero que está influenciado por el estado emocional de la persona. Es el resultado de una interacción entre el cuerpo y las emociones.

Por eso, cuando solo tratamos la parte física y dejamos de lado el estrés, la ansiedad o las situaciones emocionales que la persona está viviendo, es posible que el alivio sea solo temporal. El cuerpo mejora, pero el sistema que mantiene activo el dolor continúa funcionando de la misma manera.

Comprender esta relación no significa que todas las personas con dolor tengan un problema emocional ni que las emociones sean la única causa del dolor. Significa reconocer que, en algunas personas, las emociones pueden contribuir a mantener o aumentar el dolor y que, si queremos una recuperación completa, debemos atender ambas dimensiones.

La salud no depende únicamente de un cuerpo sano. También depende de cómo pensamos, cómo sentimos y cómo enfrentamos las situaciones de nuestra vida.

Por eso, cuando el dolor persiste y no encontramos una explicación suficiente en los estudios o tratamientos realizados, vale la pena preguntarnos no solo qué parte del cuerpo duele, sino también qué situaciones de nuestra vida podrían estar influyendo en que ese dolor continúe.

El objetivo no es reemplazar el tratamiento médico o fisioterapéutico, sino complementarlo con una mirada más amplia de la persona. Porque cuando entendemos que cuerpo y emociones trabajan juntos, también entendemos que la recuperación puede ser mucho más completa.

Referencia Bibliografica:

  1. García, A. S. 2022. El dolor más allá del diagnóstico y la fisioterapia. Lima: Fisioeduca.
  2. umley, M. A., Cohen, J. L., Borszcz, G. S., Cano, A., Radcliffe, A. M., Porter, L. S., Schubiner, H., & Keefe, F. J. (2011). Pain and emotion: A biopsychosocial review of recent research. Journal of Clinical Psychology, 67(9), 942–968. https://doi.org/10.1002/jclp.20816


Por PT. TMO. Mg. Alex Silva García

Fisioterapeuta · Especialista en Terapia Manual
Creador de HANDS PRO y ARTICK PRO

Última actualización: [21/7/2026]

¿Quieres aprender más?

Explora los programas de Alex Silva.

Ver Programas
Dolor Mioemocional | Alex Silva Fisioterapia